BRASILIA.- Los brasileños irán mañana a las urnas para escoger al sucesor del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y una multitud de otros cargos, en unas elecciones generales en las que podrán votar unos 135 millones de personas, apoyadas en un innovador invento local, la urna electrónica.

Exactamente son 135.804.433 los electores los habilitados (200.000 emitirán su sufragio en el exterior). Tendrán que elegir entre una legión de 22.555 candidatos a cargos electivos.

Además del Presidente de la República, los brasileños deberán definir el perfil político del país al escoger a los gobernadores de los 26 Estados de la federación y del Distrito Federal, dos tercios del Senado y la totalidad de la Cámara de Diputados, además de todas las asambleas legislativas estatales.

Será la primera elección desde las presidenciales de 1989 en las que Lula no se presenta como candidato, impedido por la Constitución de intentar una tercer mandato consecutivo, aunque nueve otros políticos aspiran a ocupar su lugar en el Palacio de Planalto.

Son ellos Dilma Rousseff (Partido de los Trabajadores), José Serra (Partido de la Social Democracia), Marina Silva (Partido Verde), Plinio Sampaio (Partido Socialismo y Libertad), Ivan Pinheiro (Partido Comunista), José Eymael (Partido Demócrata Cristiano), Levy Fidélix (Renovador Laborista), Rui Pimenta (Causa Obrera), y Zé Maria (Partido Socialista de los Trabajadores Unificado).

En el Congreso, donde Lula goza de una amplia mayoría entre los diputados y una ajustada superioridad en el Senado, los sondeos indican un fortalecimiento en la Cámara Alta, donde se renovarán 54 de las 81 bancas.

El mapa político referente a los gobiernos estatales que surge de los sondeos de opinión indica que la coalición partidaria de la oficialista Rousseff deberá resultar vencedora en 14 casos, contra unos seis estados donde el bloque opositor se perfila como ganador. En los estados restantes, el panorama es aún indefinido.

Para procesar elecciones de semejante complejidad, Brasil experimentó en 1989 un microcomputador especialmente desarrollado que se denominó "urna electrónica". Para mañana, serán utilizadas 483.000 urnas electrónicas, incluidas las de reserva.

Alrededor de un millón de personas podrán votar en urnas con identificación biométrica (bastará al elector colocar el dedo pulgar en una pantalla para ser identificado), un dispositivo que el Superior Tribunal Electoral (TSE) considera inédito en todo el mundo para uso en elecciones.

Con este dispositivo, el TSE espera que antes de la medianoche de mañana ya sea posible anunciar oficialmente el vencedor de la elección a Presidente. (AFP)